La educación en tiempos de redes

Hoy día es necesario integrar nuevos medios de gestión de la información y comunicación global no sólo en los centros, sino en las propias aulas: es tiempo de la educación conectada.

El extendido y cotidiano uso de las redes sociales es ya parte de la competencia digital y es un elemento clave para el aprendizaje en el siglo XXI. Se hace obvio que no podemos seguir enseñando en el siglo XXI como lo hacíamos en el siglo XIX. Hoy día es necesario integrar nuevos medios de gestión de la información y comunicación global no sólo en los centros, sino en las propias aulas: es tiempo de la educación conectada.

Integrar nuevos medios y entornos virtuales de aprendizaje en el aula es necesario también desde un ámbito social: evitar el aumento de la brecha digital, fomentar la igualdad de posibilidades desde los entornos educativos ofreciendo las herramientas necesarias para ofrecer una educación adaptada a nuestros tiempos, igualitaria y flexible.

Ofrecer un aprendizaje eficaz y actualizado es la tarea principal del personal docente que se enfrenta a incorporar la competencia digital en sus clases. Los estudiantes están constantemente conectados fuera del aula y utilizan de forma habitual las redes sociales, y ahí precisamente reside la urgencia de que éstos reciban una orientación pedagógica sobre el uso de éstas. El alumno debe tener un rol más activo y creativo en su propio aprendizaje, incorporando todas las tecnologías y elementos que faciliten su aprendizaje. Los docentes, pues deben proporcionar proyectos de aprendizaje diseñados a efectos de guiar a los alumnos en los retos que se vayan planteando para resolver problemas de forma colaborativa, incentivando sus capacidades para buscar, localizar y procesar información tanto en medios tradicionales como tecnológicos y virtuales.

Actualmente, los alumnos están constantemente rodeados de información y es necesario desarrollar en ellos nuevas capacidades para filtrar y clasificar toda esta información online, participar y compartir ésta en comunidades virtuales, entender los códigos comunicativos propios de distintos contextos digitales, editar contenidos digitales, gestionar su propia identidad digital, etc.

Pero, ¿están los centros educativos preparados para estos retos? Herramientas, desde luego, no faltan (aGora.connect es un ejemplo), ahora lo necesario es implantarlas de la mejor forma posible por todos y cada uno de los miembros de la comunidad educativa.